¿En qué te podemos ayudar? ¿Qué estas buscando?

¡Bienvenidos a Ciclo Azul!  Síguenos

Image Alt

Ciclo Azul

¿Qué sucede cuando tengo un ataque de ansiedad?

Hoy quiero explicarte un poco de lo que sucede en nuestra mente, cuando estamos expuestos a una situación que percibimos como peligrosa. Alguna vez te haz preguntado por qué corremos o simplemente nos paralizamos ante diferentes situaciones, cuando otras personas parecen totalmente relajadas. La pregunta más común es ¿qué sucede cuando tengo un ataque de ansiedad?

Primero quiero que imagines a una persona que fue mordida por un perro y ahora cada vez que pasa por una reja se queda totalmente paralizada hasta el punto de sufrir un ataque de angustia. Supongamos que esta persona se encuentra caminando en una calle escuchando música a través de sus audífonos. Repentinamente su celular se descarga y justamente cuando pasa por en medio de la calle un perro ladra del otro lado de una reja. A continuaciónestá  persona se detiene y empieza a sudar. En su mente varias imágenes van apareciendo en forma de cascada. La primera es la de su pierna sangrando exageradamente. Otra, la cara de un perro sumamente agresivo con los colmillos afilados y al final se ve ella misma sufriendo por la mordedura del animal que la persigue hasta el final de la calle. Todo estas imágenes la secuestran y provocan que sus músculos se tensen y quede paralizada en medio de la calle.

Ahora regresemos la escena unos segundos antes de que la batería de su celular se descargara. Unos pasos antes que ella, dos niños de la mano de su papá pasaron justo donde la persona se encuentra totalmente paralizada. Los niños y el padre se percataron del ladrido del perro. Voltearon a verlo y siguieron su camino sin ningún tipo de reacción.

¿Qué sucede en la mente de alguien que ha sido mordido por un perro y que genera un estado de alerta extremo cada vez que pasa enfrente de una reja? ¿Cuál es la diferencia entre alguien con un trastorno de ansiedad y alguien que experimenta estados ansiosos normales?

Antes de contestar estas preguntas, quiero comentarte que nuestra mente y cuerpo tienden a reaccionar de diversas maneras ante cualquier situación de peligro. Estas reacciones ante una señal de peligro son completamente normales y son el resultado de miles de años de evolución. El cual ha ayudado a nuestra especie a sobrevivir a guerras mundiales, desastres naturales y también a mordidas de perros. Las personas que padecemos algún tipo de trastorno de ansiedad, exageramos estos momento de peligro.   Eliminamos por completo esas señales de seguridad que son evidentes para los demás. Y que las hace caminar completamente relajados frente a un perro que ladra del otro lado de la reja.

Regresemos de nuevo a la escena que describíamos anteriormente. Congelemos ese segundo cuando los niños voltean a ver la reja después de escuchar el ladrido. Es el momento que hace la diferencia y que ocasiono que la señora aún se encuentre en estado de shock ante el ladrido. En ese momento el cerebro recibe varias señales que procesa como señales de seguridad y otras como señales de alerta. En cuestión de fracciones de segundo, el cerebro a través de la visión recibe la imagen del perro ladrando. Pero también recibe la imagen de la cadena que sujeta al perro y de la reja de más de dos metros que lo separa de los niños. En una evaluación extremadamente rápida analiza las probabilidades de que el perro rompa la cadena y que brinque más de tres metros hacía el otro lado de la calle. La respuesta se procesa y se traduce en un estado de tranquilidad para los niños y el padre que apenas es consciente de la evaluación que su cerebro acaba de realizar. Por otro lado la señora bloquea todas estas señales de seguridad y enfoca su atención en el ladrido y en el tamaño de la mascota. En segundos su mente genera varias imágenes y pensamientos catastróficos que se traducen en malestares físicos y mentales. Llevándola a un estado ansioso extremo.

Estos errores de nuestra mente al evaluar diferentes situaciones, pueden ser totalmente corregidos. Imaginemos que la señora llega a su casa después de pasar por ese mal momento y se sienta a evaluar qué fue lo que ocurrió. Se dará cuenta que una familia cruzó por el mismo lugar que ella pasaría. Había una reja que impedía que el perro cruzara y una correa que limitaba el movimiento de las mascota.

La próxima vez que tengas un ataque de ansiedad, pregúntate si percibiste alguna señal de seguridad y si maximizaste aquellas que representaban un riesgo mínimo o aveces inexistente. Recuerda que la ansiedad puede convertirse en un ciclo completamente AZUL.