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5 rasgos de las personas con TAG y cómo comenzar a solucionarlo

Ya hemos explicado cómo funciona el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). En esta ocasión te explicare detalladamente cómo comenzar a trabajar en cada uno de los aspectos que te mantienen ansioso. Quiero que tengas en cuenta que no se trata de eliminar o curar la ansiedad. Sino de crear un cambio que te ayude a reducirla de tal forma que solo sientas ansiedad cuando debas de sentirla.

1. Preocupación persistente

Si tienes TAG sabes perfectamente que existe algo que te preocupe persistentemente. En este punto no se trata de que elimines o suprimas la preocupación, esto podría ser contraproducente. Se trata de que permitas intencionadamente seguir preocupándote, solo que en esta ocasión vas a dejar que la preocupación siga su curso mientras evalúas si aquello que te preocupa es una amenaza real o solo es producto de las imágenes y pensamientos catastróficos que no has logrado evaluar correctamente.

2. Dificultad para concentrarse

Una de las cosas que más me cuestan es enfocarme en una actividad. Por mi mente siempre hay toda clase de pensamientos y preocupaciones que en su mayoría me impiden hacer un alto o crear un pensamiento más positivo. Algo que me ha funcionado bastante es comenzar a realizar una actividad que sirva como sustituto de la preocupación. La meditación me ha sido de gran ayuda. Me ha enseñado a ejercitar mi cerebro de tal forma que comience a enfocarme en lo que estoy realizando

3. Dificultad para dormir

En este punto se trata de crear estrategias que ayuden a tu cuerpo y cerebro a obtener un descanso. Introducirse en una actividad física, cambiar tu hábito alimenticio y practicar meditación, son factores que te ayudarán a conciliar el sueño. Recuerda que es un trabajo integral, se trata de trabajar todos los aspectos a la vez para ir obteniendo resultados graduales pero seguros.

4. Preocupación generalizada

A las personas con TAG nos preocupa absolutamente todo. La diferencia entre una persona sin TAG y una con TAG es el grado de preocupación. Regularmente pasamos mucho tiempo viendo la preocupación como una amenaza incesante. En este punto deberás comenzar a evaluar e identificar si eso que vez como una amenaza es real y de serlo así cuáles son las probabilidades que suceda como lo imaginas. Este es un ejercicio que debes hacer cada que se presente un pensamiento o imagen negativa, deberás evaluarla y darle un giro realista y positivo.

5. Siempre hay de que preocuparse

Las preocupaciones siempre van a existir. De forma positiva funcionan como un método de buscar una sensación de seguridad y confianza en el resultado. Se convierte en algo negativo cuando todo relacionado con la preocupación deja de tener solución y suele se totalmente catastrófico. No se trata de omitir la preocupación sino de evaluar qué tan real es y cómo alcanzarías la sensación de seguridad de dicha preocupación. Deberás preguntarte de forma real ¿qué debería ocurrir para que cese la preocupación?

Nuestro cerebro es un músculo el cual hay que comenzar a ejercitar. Conforme comiences a evaluar tus pensamientos y darle una connotación realista será más sencillo revaluar aquello que se presente en tu mente y no entrar en el juego de pensamientos negativos que te hacen sentir más ansiosos. Enfrentarse de forma gradual a cada uno de tus miedos va de la mano con la correcta evaluación de pensamientos.

Si tienes TAG comienza a trabajar de forma gradual cada uno de estos aspectos. Dale a tu vida un giro, aprendiendo a evaluar tus pensamientos y cambiar tus hábitos alimenticios y físicos que te lleven a lograr cada uno de tus objetivos.