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ejercitarte si tienes ataques de pánico

¿Cómo comenzar a ejercitarte si tienes ataques de pánico?

Uno de los grandes problemas que tuve cuando comencé a tener ataques de pánico fue el sentirme continuamente ansioso por todos los síntomas fisiológicos que sentía cuando quería comenzar a hacer ejercicio. Constantemente buscaba en la red ¿cómo comenzar a ejercitarte si tienes ataques de pánico?

Quería salir a correr, pero el solo hecho de comenzar a trotar unos metros hacía que mi respiración se entrecortara, que mi corazón latiera más rápido y que sintiera una opresión en mi pecho. Todos estos síntomas me hacían pensar que en cualquier momento estaría sufriendo de un infarto o que terminaría en el suelo desmayado.

Se que para la mayoría de las personas que no padecen ansiedad todos estos síntomas serían una señal normal que provoca el ejercicio. Sin embargo, las personas que padecemos ansiedad llevamos nuestros pensamientos fatalistas al extremo.

En mi caso suspendía la actividad física y regresaba a mi casa pensando, si tal vez tendría que visitar al doctor y hacerme un electrocardiograma para asegurarme que no padeciera de una enfermedad.

Sabía que el hacer ejercicio me ayudaría enormemente a comenzar a sentirme mejor. Pero primero tendría que resolver esta creencia que tenía de que en cualquier momento me daría un ataque al corazón si me seguía empeñado en seguir corriendo.

Pensé que si de alguna manera podía recrear ese síntoma sin salir a correr, tal vez mi mente se iría adaptando poco a poco hasta que sintiera los síntomas como algo normal. La manera en que lo hice fue la siguiente:

– Corría sin desplazarme, esto es, hacía el movimiento de mi cuerpo como si estuviera corriendo pero sin moverme de la habitación que me encontraba. Esto provocaba que mi corazón latiera con más fuerza y que me empezará a sentir ansioso.

– Cuando sentía que mi corazón ya latía con mas fuerza comenzaba a inhalar y exhalar por la boca rápidamente sin dejar de estar en movimiento y sin parar. Esta hiperventilación hacía que me comenzara a sentir un poco mareado.

– El siguiente paso era que sostenía mi respiración por unos tres segundos y después comenzaba a exhalar y a inhalar nuevamente. Eso provocaba que sintiera esa opresión en el pecho la cual me causaba mucho miedo.

– Repetía este ciclo por unos cinco minutos y después paraba.

Lo que sucedía a continuación es que me preguntaba qué tan ansioso me sentía. Aunque la ansiedad aún estaba ahí, el miedo hacía los síntomas había diminuido considerablemente. Seguí practicando este ejercicio continuamente de manera gradual, hasta que comencé a salir a correr de manera natural y el pensamiento que tenía acerca de que me podría dar un ataque de pánico mientras me ejercitaba comenzó a desaparecer con el tiempo.

Hubo tres cosas que aprendi a través de este ejercicio que te acabo de explicar y que fueron muy importantes para dejar de tener miedo cada vez que salía a correr:

– Que nosotros podemos crear los síntomas a través de diferentes ejercicios de exposición.

– Que los síntomas no siempre te producirán un ataqué de pánico.

– Que los síntomas no son peligrosos y que no me causarían ningún infarto.

Para comenzar a ejercitarte si tienes ataques de pánico, debes de recordar que, exponernos a los síntomas de manera gradual nos ayudará a enseñarle a nuestra mente que los síntomas que experimentamos cuando hacemos ejercicio o alguna otra actividad no son peligrosos y que no nos llevaran necesariamente a tener ataques de pánico.